Regresar

Siempre que decido regresar a escribir y publicar me siento acobardada y algo avergonzada, porque sí, ya nadie escribe blogs y mucho menos lee blogs. Pero quiero escribir buenas noticias, no quiero escribir y cambiar cosas, solo quiero ver que las letras fluyen y mi imaginación se dispara otra vez con cuentos e historias de mediana calidad para hacerme sentir un poquitito más alegre y satisfecha.A lo mejor lo hago, a lo mejor no. Tantas cosas han pasado y cuando regreso aquí y me leo otra vez, me siento bien, me siento nostálgica pero de esa nostalgia que te hace brillar los ojos y sonreír de a poquito.

Hola, me llamo Leslie y tengo un blog.

De desordenes y conductas

Me gustaría hablar más de todo esto en tiempo pasado, una vez asimilado y con una mano en la cintura poder decir que lo he superado.
¿Cuánto tiempo de nuestras vidas desperdiciamos siendo personas que guardan rencores? ¿Por qué pensamos que nuestro enojo o despreció va a cambiar algo dentro de las personas? Las personas no cambian porque a ti no te gusten sus actitudes, las personas cambian cuando se cansan de su personalidad y entonces deciden volcarlas contra si mismos, discriminando lo que es bueno y lo que es malo de si mismos. Y entonces pierden su esencia, y si son lo suficientemente estrictos pierden tanto que ya no saben que es lo que los define para convertirse en desconocidos, no solo para los extraños a los que llamaban amigos, familia, conocidos, sino que se vuelven completos desconocidos para sí mismos.
Queda el riesgo de perder la cabeza, de encontrarse en una habitación en blanco llena de cosas sin articulación tratando de aglutinar piezas que un día fueron parte de su personalidad.