Marzo

Mientras en sueños se me despierta el inconsciente que insiste en querer hacer las cosas que he cambiado. He cambiado mucho, muchísimo, ha sido muy difícil y ha sido muy bueno por otra parte. Todos los días tengo ganas de levantarme y continuar caminando sin voltear atrás y creo que es lo que me mantiene más motivada, ya no querer mirar atrás aunque frente a mi solo se distinga una linea horizontal eterna que delimita algún lugar en el futuro, algún sitio al que pertenezca momentáneamente.
Cada vez que pienso en que quiero una vida estable y algún tipo de rutina eterna, mi cerebro y mi cuerpo se conjuntan para sabotearme y hacerme saber que a lo que menos estoy dispuesta es a mantener por mucho tiempo la misma rutina, las mismas actividades, todos los días y con los mismos desenlaces. También es valido querer retirarse.