No hay titulo de la entrada.
Esta es la tercer entrada de la noche y la quinta
del día que abro. Las otras se quedaron apenas con el cursor sobre el espacio
que dice "Titulo de la entrada". Sigo intentando que Lustucruma no se
muera pero me molesta la forma en la que lo hago.
Extraño escribir en las madrugadas cuando es más
sobrio mi pensamiento. Pero estas noches me he dado cuenta de que no es sobrio,
ni lucido lo que pienso a altas horas de la madrugada, sino que es la hora en
que escupo realidades. Mi sueño se altera y empiezo a pensar más rápido, quiero
terminar ideas y poder irme acostar pero las ideas no se terminan. Me siguen
hasta las sabanas y en las almohadas se impregnan arrebatándome los sueños, haciéndome
soñar cosas que por la mañana olvido o que tal vez recuerde para sorprenderme
de lo tontos que son esos sueños.
Que ahora me gusten las mañanas es un gran cambio
y lo sé porque un día escribí sinceramente que no me gustaba levantarme
temprano, pero algo es distinto, en los últimos meses cambio mi ánimo y cambio
la mañana.
Estos días no estoy ejercitando mi mente, siento
poquita culpa por descuidar eso pero viene un semestre intenso y prefiero no
estar cansada.
Los últimos dos días estuve pensando en la mar y
en qué momento llegara, también en marineros y ciudadanos, no los logro
diferenciar. Tengo ansias de que ya esté a punto de partir y eso me pone
ligeramente de mal humor, se contrarresta porque últimamente hay muchas
sonrisas.
Ya no aguanto más.